Llevo tiempo ya supervisando y guiando a la gente a través de la mina Chiflón del diablo, para darle a conocer lo que los ex-mineros han vivído en estas galerías, y que yo como uno de ellos tambien viví. Hablamos de nuestra experiencia, recorremos sus pasajes, contamos extraordinarias leyendas. Pero ninguna se compara con el miedo que un día tuve que pasar.
Como cualquier otro día, me tocó bajar a supervisar la mina. Estaba completamente sola; sin turistas, sin compañeros ni cualquier otra persona a lo largo de todo el lugar. Entonces me senté a descansar, llevaba un buen tramo recorrido. Apague mi linterna, todo estaba en absoluta oscuridad, silencio ensordecedor, tranquilo y sereno.De pronto de un segundo a otro se quebro el silencio; "TAC TAC TAC TAC!" Alguien estaba golpeando las paredes "TAC TAC TAC.." Se oía una pica escudriñando el carbón, entonces prendí mi linterna y fui a mirar al otro lado para ver de que se trataba.. Y no vi a nadie, nada, absolutamente vacío y el sonido había cesado!
Entonces salí corriendo lo más rápido que pude, entre tropiezo y tropiezo.Llegando arriba a contar lo que viví a mis compañeros, bastante afectado todavía: fui víctima de un mes de la burlas! El loco, el perseguio', cuanta cosa más se les ocurria.
Un dia un viejo compañero se me acerca y en mis manos deja un libro. Abrelo en la página 32 - me dijo.- Ahi esta la cuestión que sentiste.
Se relataba la historia de un viejo que parecía máquina para sacar el carbón, extraía una cantidad inmensa diariamente que superaba a todo el resto en cantidad a sus compañeros, y a una velocidad increíble, sumándole a esto que el hombre tenía sus buenos años encima. Era realmente admirado por cada trabajador de la mina, y nadie se explicaba el porque de todo esto. Solo les quedaba envidiar.
Hasta que un día llega un hombre muy joven a la mina. Al enterarse del viejo que ya era leyenda, lo desafía. "Tu y yo bajo la mina en oscuridad, quien saca más carbón a más velocidad. Y te apuesto que te derribo como a un viejo mito!". El viejo rió. Y aceptó el desafío. Entonces el día llegó. Los dos bajo la mina, en oscuridad.. un, dos, tres! cada uno empezó a picar a gran velocidad, a romper el carbón. Y así pasaban horas y horas sin parar. El joven comenzó a cansarse, pero no se rendía. Escuchaba al viejo, que no había variado ni un segundo en su ritmo. Parecía imparable, mientras él se sentía cada vez más cansado, cada vez peor. Hasta que no pudo más. Y se rindió.
Mas aun así el viejo no paraba. "Eh, hombre, ya me eh cansado, puedes parar. Haz ganado tu." Pero seguía picando "TAC TAC TAC.." Decidió a saber como es posible que continuara tal como en el principio, prende la linterna y lo va a ver. Cuando es un susto el que se lleva al mirarlo.. y ver que esta durmiendo! Gira la vista, y era el mismísimo diablo el que esta picando el carbón!
Asi que este viejo tenia pacto con el diablo, y este le hacía su trabajo..
Entonces.. no se usted, pero yo no vuelvo a bajar NI LOCO a la mina!
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